Adaptación LOPD

La LOPD, abreviatura de Ley de Protección de Datos de Carácter Personal (Ley Orgánica 15/1999 del 13 de diciembre), garantiza la protección de las personas físicas en todo lo relacionado con el tratamiento de datos personales. Por lo tanto, para el propietario de una empresa o negocio, ya sea virtual o física, es obligatorio inscribir en el Registro General de Protección de Datos todos los ficheros o bases de datos que contengan algún dato personal, tales como nombre, email, dirección, teléfono…


Por lo general, son guardados en una base de datos en donde por ley cada interesado debe tener siempre que quiera acceso a la modificación y cancelación de los mismos. En ocasiones, la persona interesada puede verse obligado a llevar a cabo estos procedimientos a través de un email, por correo ordinario, fax, etc.
Entre otros también tenemos datos de nuestro personal, que la mayoría de veces cedemos a nuestra gestoría a efectos de nóminas, contratos, prevención de riesgos…  Algunos centros de trabajo disponen de cámaras de videovigilancia, debemos asegurarnos de estar cumpliendo con la LOPD.

Cumplir con la LOPD en nuestro centro de trabajo o empresa, además de evitar sanciones y mala prensa, refleja la preocupación por el bienestar de nuestros clientes, atendiendo a su privacidad.
La captación y/o el tratamiento de imágenes con fines de vigilancia es una práctica muy extendida en nuestra sociedad. La videovigilancia generalmente persigue garantizar la seguridad de los bienes y las personas o se utiliza en entornos empresariales con la finalidad de verificar el cumplimiento por el trabajador de sus obligaciones y deberes laborales. Ambas finalidades constituyen bienes valiosos dignos de protección jurídica, pero sometidos al cumplimiento de ciertas condiciones. La utilización de medios técnicos para la vigilancia repercute sobre los derechos de las personas lo que obliga a fijar garantías.


La videovigilancia permite la captación, y en su caso la grabación, de información personal en forma de imágenes. Cuando su uso afecta a personas identificadas o identificables esta información constituye un dato de carácter personal a efectos de la aplicación de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de protección de los datos de carácter personal (LOPD).

Estos datos suelen estar informatizados (cada vez mas) o a modo de fichas en papel.  La LOPD afecta tanto a archivos informáticos como a ficheros en soporte papel, por lo que no se puede obviar su cumplimiento.


Como datos, podemos  tener nombre, apellidos, dirección, teléfono, cuentas bancarias, etc .También  se obtienen datos de menores, por lo que debemos obtener el consentimiento del padre o tutor  para el tratamiento de esos datos.